LOS ARROYO MONTAN EL POLLO

Sí señor. A pesar de las inclemencias del clima, a pesar de las dificultades de transporte, a pesar de los cambios de fecha, los Arroyo hicieron los honores de dos pollos aristócratas, asexuados, criados en corral de pago no subvencionado con los mejores piensos y vituallas, para caer rendidos con todos los honores en los fogones de la capital pucelana y recibir los honores en los manteles del pinar de Marugán en compañía de unas sublimes alubias a la ría y la alegría desbordante de los comensales. ¡Loor a las víctimas! ¡Salud a los comensales!



