26 septiembre 2007

EL PROGRESO


Antaño los caídos en la batalla eran honrados con exequias en el ágora y elevados a la categoría de héroes. Hogaño regresan del campo de batalla con nocturnidad y de tapadillo.
¿Cómo no sufrir vergüenza de los dirigentes que la sienten de sus héroes muertos?