11 marzo 2007

EL DÍA DE DESPUÉS

Pues no, no estuve. Y bien que lo siento, pero pegado a telemadrid en provincia limítrofe maté el gusanillo. Hoy he dedicado diez minutos a escuchar a los imparciales y sesudos comentaristas políticos de la SER. ¡Cómo mola! Sapos y culebras, espumarajos de bilis y lindezas sin cuento salían de sus boquitas. Hice el ejercicio de aplicar todos sus imparciales juicios a la manifestación contra la guerra de Irak y resultó de los más patético. Sólo por ver cómo revuelven el aguijón merece la pena escucharles. ¿Y Pepiño? En su salsa. ¡Qué prodigio de análisis! ¡Qué profundo juicio! ¡Qué sublime estadista! Ya os digo, más que con Tip y Coll me ha dolido la tripa.
Dan unas ganas de arrancar las hojas del calendario para que llegue el fausto día de las elecciones generales... Pero en el ínterim, ¿Cuántas más puede perpetrar este gobierno?