EL APRENDIZ

Érase una vez un presidente por accidente que no tenía ni pajolera idea de economía.
-No te inquietes –le animó un tal Sevilla- yo te envío a
En menos tiempo que se nombran los ministros de la cuota por sexos y autonomías, un tal Miguel Sebastián montó una academia Adams en la bodeguilla de
El presi, como no tenía muchos viajes al extranjero, era alumno asiduo y progresaba adecuadamente. Un buen día, a sugerencia de un ministro catalán, se atrevió a plantear una duda al maestro:
-Miguelito, majo. A ver si me aclaras: Si a unos amigotes se les condona -¿se dice así?- una deuda muy gorda, ¿Cómo pueden corresponder al favor sin que dejen de cuadrar las cuentas en
-Presi, me alegro de que me hagas esta pregunta. Te voy a dar unas pistas para que tú mismo halles la solución. Atento. Los perdonavidas (se dice Caixa, presi, que son catalanes) deben ser recompensados sin que se note; entonces, como tienen una empresa muy natural de energía gasística y en tu reino existe una potente empresa de energía eléctrica que está muy baratita…Atención, pregunta: ¿Qué deben hacer los del gas a sugerencia de los del favor?
-Hummm… les hacen un favor, ponen la semillita en la barriguita de la eléctrica y a los nueve meses…
-¡Muy bien! Y eso se llama… O….P….
-¡OPA!
-¡Eso es, presi. Un genio de las finanzas eres. ¡Sí señor!
Y pasaron los meses sin que la empresa violada quedara encinta porque su presidente tenía unos cojones como los tambores de Calanda… porque en el reino de Europa se enfadaron mucho… porque la empresa baratita se puso carita y sólo podían comprarla unos alemanes amigos de una señora Merkel a la que el profeta de
Entonces el profe Sebastián llamó a un amiguete de
MORALEJA: Más vale ignorante inane que aprendiz con poder.
MORALEDA: ¿Ánde andarás?


