07 mayo 2008

PUES ME SUBO AL BARCO DE LAS RISAS


Naturalmente, ¿cómo no voy a subirme al barco de las risas? Si tenemos el gobierno que niega la crisis por antipatriota y a la oposición balbuceando de peplejidad, cómo no vamos a reirnos del panorama que nos aguarda por años y años? ¿No se ríen también los piratas del Índico con los dineretes que les damos? ¿No se están riendo los piratas de la SGAE con lo que cobran por no hacer nada del canon de cedés? ¿No se están riendo también los miles de nuevos parados? ¿No se carcajean los ganaderos que cobran tres euros por el kilo de cordero que los consumidores pagan a trece? ¿No se dencojonan los españolitos que tienen cinco litros de aceite de girasol y no saben si es bueno o malo? ¿No se desternillan los delincuentes condenados sabiendo que la ejecución de su sentencia va para largo, largo? ¿No nos estamos riendo los futuros pensionistas sabiendo que si el gobierno no lo remedia el año 2012 peligra en España el sistema de pensiones? ¿No se ríe el orbe al contemplar un ministerio de la igualdad? ¿No es para carcajearse sospechar que el tribunal constitucional ya es la voz de su amo y va a tragar con el estatut de los collons? ¿No se tronza de risa quien vea cómo definen la leyes españolas a la institución matrimonial? ¿No le duele la tripa de risa a la viceMagras al contemplar el espectáculo que dan el Rajoy, la Espe, el Zaplana, el Acebes, el alcalde Faraón y todos los que destrozan las esperanzas de la genta harta del desgobierno del ZP?
Rite, rite; pero la burra no paice...