Todo era idílico hasta que llegó Pepino Blando. Con él llegaron las caras de bobo, las molestias en el super, el horizonte teñido de rojo, el humo, el fantasma del Prestige, los amargos recuerdos ligados a la inoperancia y a la politización obtusa de terribles dramas alcarreños y onubenses... y por éso ME SE ocurrieron los siguientes ripios.
LA CANCIÓN DE ESTITILLA
Con tres defensas por banda, la proa como una flecha, el Mar Ugán abre brechas de espuma en el mar añil, soberbio barco al que llaman por su demanda "El Querido" y pronto ya conocido desde la Illa a Verín.
Es mi barco mi tesoro; es la mar mi libertad. Y cuando el sol ya declina... ¡a la batea! ¡a pescar!
Espuma de mar su quilla que ignora lo que es dudar, cabalga en ancho mar en busca del sol poniente y, al navegar por la ría, desde el Xufre al Areoso, muestra un patrón orgulloso y un avezado grumete.
Es mi barco mi tesoro; Es la mar mi libertad. Patrón de honor: Belarmino, él me enseñó a navegar.
La ría, plata azulada, es dueña de mil navíos pero yo se bien que el mío, ahijado del Martiñán, capea la marejada virando todo a babor para volver con honor a atracar al pantalán.
Es mi barco mi tosoro. Es la mar mi libertad. Hasta quer llegó el Pepiño y... ¡mecachis en la mar!
5 Comments:
Menos mal que está Pepín para dejarlas en su punto...
Bienvenido,Mahatma!!
¡¡¡¡¡Hora era vive Dios!!!!! mucha holgazanería.
A ver si este finde te decides a arreglar las escaleras, ¡so Gaudí!
Todo era idílico hasta que llegó Pepino Blando.
Con él llegaron las caras de bobo, las molestias en el super, el horizonte teñido de rojo, el humo, el fantasma del Prestige, los amargos recuerdos ligados a la inoperancia y a la politización obtusa de terribles dramas alcarreños y onubenses... y por éso ME SE ocurrieron los siguientes ripios.
LA CANCIÓN DE ESTITILLA
Con tres defensas por banda,
la proa como una flecha,
el Mar Ugán abre brechas
de espuma en el mar añil,
soberbio barco al que llaman
por su demanda "El Querido"
y pronto ya conocido
desde la Illa a Verín.
Es mi barco mi tesoro;
es la mar mi libertad.
Y cuando el sol ya declina...
¡a la batea! ¡a pescar!
Espuma de mar su quilla
que ignora lo que es dudar,
cabalga en ancho mar
en busca del sol poniente
y, al navegar por la ría,
desde el Xufre al Areoso,
muestra un patrón orgulloso
y un avezado grumete.
Es mi barco mi tesoro;
Es la mar mi libertad.
Patrón de honor: Belarmino,
él me enseñó a navegar.
La ría, plata azulada,
es dueña de mil navíos
pero yo se bien que el mío,
ahijado del Martiñán,
capea la marejada
virando todo a babor
para volver con honor
a atracar al pantalán.
Es mi barco mi tosoro.
Es la mar mi libertad.
Hasta quer llegó el Pepiño
y... ¡mecachis en la mar!
Seminiego
(Lo más seguro es que continúe)
Genial Angelico, de chapó.Mi enhorabuena.
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