11 mayo 2008

¡VA POR USTÉ!


Mañana, a las once en punto de la mañana, por tener un remo flojo, me tiro al ruedo del quirófano. Desead al maestro, sobresaliente en bisturíes, mucha suerte y un gran truinfo.
¡Tararíiiiii!!!!!

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

si triunfa mucho mucho habrá que pedir las orejas y el rabo del estoqueado.
espero recibir instrucciones al efecto

lun may 12, 02:09:00 p. m. 2008  
Anonymous Anónimo said...

¡Hay que ver lo circunspecto que estaba el maestro en la capilla!
¿Y aluego..?

"-¿Qué es este trapo que tengo aquí?", dijo el maestro palpándose extrañado sus partes nobles.
"-¡Ah!, ¡Coño!, se respondió a sí mesmo, "¡¡Pero si es mi pito!!

Conclusión, Primo de la sobrina de rouco, que el rabo se lo trajo a la enfermería.
Lo que quiere decir que, aunque herido, salío tiunfador de su particular lidia y que ha demostrado su vergüenza torera.

¡Suerte, maeztro!
¡Suerte!
¡Que suerte ya el trapito de los cohone, pisha!

lun may 12, 10:32:00 p. m. 2008  
Blogger Mahatma said...

Pues sí, sí. El maestro triunfó; y el morlaco fue devuelto a los toriles de su casa indultado por bravura que demostró en el quirófano. Cojitranco y todo vuelve al blog para darle a Marianico un pescozón.
¿Pero le queda a Marianico alguna parte de su anatomía libre de tortas?
Hasta Pepiño se crece y alza gallito su voz aflautada.
¿Cuántos años dicen que estuvo el pueblo judío en el desierto?

mar may 13, 12:23:00 p. m. 2008  
Anonymous Anónimo said...

Por lo que veo el cirujano (maestro torero) no se mereció ni las orejas ni el rabo del operado (toro).
pues no lo haría tam bien tan bien, digo yo, vamos, que no vi la corrida.
dice un chiste: "donde esté una buena corrida que se quite el futbol"
"Y los toros" añede el otro.
Pues eso.

mar may 13, 02:11:00 p. m. 2008  
Anonymous Anónimo said...

Me acuerdo yo un Sanisidro...
Ahora está el ambiente taurino mu revuelto.
A la vista está: uno no sabe en este post quien llevaba los cuernos y quien se quedó con el rabo.
Pa corridas... las de antes, ¿verdad Hapu?
Ahora cada cual torea como puede y suele acabar con una faena.
-De aliño, dijo el otro.
-Con una faena.
Y hablando de faenas, Mariano:
Desde ahora me declaro ABSTENCIONISTA, epíteto condenado por mi misma mismidad desde los tiempos remotos del 78.

mar may 13, 03:45:00 p. m. 2008  

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